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Onimusha: Way of the Sword ¿Te pierdes de algo?

· Jaguar Nogueda

Jagualácticos/as, si me dijeran que me había perdido algo tan divertido como un Onimusha, en verdad no lo pensaría dos veces y viajaría en el tiempo para jugarlo desde el principio. Desconocía por completo la saga, y lo que jugué me dejó un sabor increíble y con más hambre. Hablemos de Onimusha: Way of the Sword.

Onimusha Way of the Sword gameplay

🎮 ¿De qué va? Imagínate RE… pero con ninjas

La descripción más honesta que te puedo dar: Resident Evil pero con ninjas. La saga Onimusha gozó de buena reputación en la era de los 128 bits antes de desaparecer con el cambio de generación. Ahora en 2026, Way of the Sword nos pone en los zapatos del legendario Miyamoto Musashi en un Kyoto de la era Edo completamente infestado de demonios Genma que necesitan ser purificados.

El gran elemento diferenciador es el guantelete Oni: una herramienta que absorbe almas de enemigos y demonios para potenciar o curar a Musashi. Y ojo hay jefes que pueden usarlo en tu contra. No lo pierdas de vista ni un segundo.

⚔️ El combate: parry, issen y sudor frío

Aquí es donde Onimusha brilla con fuerza. El sistema combina hack and slash clásico con mecánicas de desvío, por lo que hay mucho parry que tienes que aprenderte sí o sí  y contraataques precisos llamados issen. El resultado tiene sabor a un Souls, especialmente en los jefes: si no identificas sus patrones de ataque, por lo que vas a sufrir bastante.

Pero a diferencia de un juego de FromSoftware, el nivel de dificultad está bien calibrado. Te reta, te desafía, pero no te hace querer aventar el control contra la pantalla. La progresión de Musashi va a la par del avance en la historia, lo que hace que el reto se sienta justo, bien equilibrado y satisfactorio.

🎨 Apartado visual: una obra de arte

Visualmente el juego es espectacular. Tienes dos opciones: Modo Rendimiento (tasa de cuadros muy fluida, perfecta para los combates — mi recomendación personal) o Modo Calidad (mejores texturas y procesamiento de detalles). Cualquiera que elijas, el juego luce increíble.

La dirección de arte es lo que más me enamoró. El diseño de los demonios, los escenarios de Kyoto, las cinemáticas, todo tiene una personalidad visual propia que te mete de lleno en la atmósfera y no te suelta.

Onimusha Way of the Sword escenarios

🗺️ Estructura y duración

La campaña es lineal, hay que ser claros, pero tiene una forma o un componente que logra que sea semiabierto en Kyoto, y dura entre 25 y 31 horas. Suficiente para que la historia te atrape de principio a fin. La sensación de querer saber qué viene después y si existirá algo que de verdad sea una pesadilla para Musashi te acompaña durante todo el juego.

✅ Lo mejor… y 😤 lo que falla

Lo que más te va a enganchar: el sistema de combate con espadas es impecable, las batallas de jefes son épicas y la progresión de habilidades se siente muy satisfactoria. La ambientación amenazante funciona desde el primer minuto hasta los créditos finales.

Lo que no funciona: las misiones secundarias llegan a sentirse repetitivas, básicamente, eres el mensajero del juego y es algo que a mi ya me tiene cansado. Los subjefes se repiten y pierden su gracia rápido. También te encuentras volviendo a zonas ya purificadas para pelear con los mismos Genma que eliminaste hace cinco minutos.

Y lo que no puedo perdonar: la primera hora es casi una película. Te mueves dos pasos, cinemática, presionas un botón, otra cinemática. Las escenas están bien ejecutadas, pero en ese volumen llegan a fastidiar.

🎯 Veredicto

Si tuviera que borrarme la memoria para volver a empezar un juego, sin duda sería Onimusha: Way of the Sword. Me sorprendió completamente. Si quieres dejar por un rato el Battle Royale de turno y experimentar algo distinto, con un sistema de combate sólido y una atmósfera que engancha, este es tu momento.

Agradezco al equipo de Capcom por el código de reseña, se jugó en PlayStation 5. También disponible en Xbox Series X/S, PC y Nintendo Switch 2.


8.5 /10 Sobresaliente
Jugabilidad

El sistema de combate es el corazón del juego: hack and slash fluido con mecánicas de parry y contraataques issen que se sienten brutalmente satisfactorios. Los jefes exigen que aprendas sus patrones — hay sabor Souls sin la crueldad de un FromSoftware. La progresión de habilidades acompaña el ritmo de la historia perfectamente.

Gráficos

Visualmente es una obra de arte. La dirección de arte en el diseño de los demonios Genma y los escenarios de Kyoto feudal es impresionante. El Modo Rendimiento ofrece una tasa de cuadros muy fluida ideal para el combate; el Modo Calidad saca el máximo en texturas y detalles. Cualquier opción luce increíble en PS5.

Historia

La historia coloca a Miyamoto Musashi en un Kyoto infestado de demonios Genma. El guantelete Oni como mecánica central narrativa funciona muy bien, y la sensación de querer saber qué viene después te acompaña durante las 25-31 horas de campaña. La primera hora peca de cinemática excesiva, pero pasado ese arranque la narrativa engancha.

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